Tú dispara. Claroscuro hace el resto.
Aftershoot para elegir. Lightroom para revelar. Photoshop y Evoto para retocar. CapCut para el vídeo. SmartAlbums para el álbum. JPEGmini para que pesen menos. Y tú, en medio, exportando de uno a otro.
Un solo programa. Claroscuro.
De la tarjeta a la entrega sin salir de Claroscuro: seis pasos en una sola ventana para Mac. Pulsa en las pestañas para verlos.
Miles de fotos tal cual salen de la tarjeta: ráfagas, ojos cerrados, alguna desenfocada y, entre todas, las buenas.
Mira las caras de cada foto: si se ríen, si se abrazan, a quién miran. Junta las ráfagas, quita las fallidas y se queda con la que tú habrías elegido.
Revela cada RAW con tus looks y con tu forma de llevar la luz y la piel. Toda la sesión sale igualada, sin saltos de una foto a otra.
Reconoce a cada persona y le aplica su retoque en todas las fotos donde sale. Solo a quien tú digas, y siempre se puede deshacer.
Monta fotos y vídeos sobre la canción que elijas y cambia de plano con los golpes de la música.
Maqueta el álbum con las fotos de la historia y las de familia, en páginas limpias listas para imprimir.
Claroscuro no se fija solo en si la foto está enfocada. Mira si se están riendo, si se abrazan, si se miran, y se queda con las fotos que tú enseñarías.



Una ráfaga de tres fotos casi iguales. Claroscuro elige la de los ojos abiertos y la mejor sonrisa.








Escribe lo que quieres hacer con la sesión, como se lo dirías a un ayudante, y Claroscuro lo hace. Después puedes cambiar a mano lo que quieras.
Demostración interactiva: así entiende Claroscuro un encargo.
Claroscuro tiene su propio motor de revelado: recupera las ventanas quemadas, mantiene la textura en las luces y deja la piel en su tono. Pulsa un look para ver cómo cambia la foto.
Cada sesión que entregas le enseña cómo editas, y la siguiente sale más parecida a como tú la harías.
Importa tus presets de siempre o crea los tuyos, y míralos sobre la foto antes de aplicarlos.
El mismo color en tu monitor, en el móvil de los novios y en el papel del álbum.
Licuado con pincel sobre la foto a tamaño completo: deforma, hincha, frunce y reconstruye. Sirve para un cuerpo, una cara o cualquier objeto. Pruébalo arrastrando sobre las letras.
Dile a quién y qué. Claroscuro la encuentra en cada foto de la sesión y le aplica su retoque, solo a ella. Al resto no se le toca.
Y para enseñar las emociones reales, tal y como fueron.
Eliges la canción y Claroscuro la analiza: pone los vídeos en las partes lentas, cambia de foto en cada golpe, deja las mejores para el estribillo y termina con una foto fija. Se monta solo.
Nada se sobrescribe. Todo es reversible, siempre puedes volver atrás.
No sube las fotos de nadie a internet.
Déjalo hacer todo, o toma el mando en cualquier momento.
Cuanto más lo usas, más se parece a tu forma de elegir y de editar.
Claroscuro. Para fotógrafos de bodas, embarazo, familia y recién nacidos.
¿Quieres probarlo? Pide tu acceso
Claroscuro se abre poco a poco, a un grupo pequeño de fotógrafos. Cuéntame qué fotografías y te escribo yo, en persona.
Te escribiré muy pronto desde hola@claroscurofoto.es.